A mí me han sacado de algún que otro apuro, si tienes una visita inesperada, en menos de media hora están listos para ser servidos, y lo mejor, es que siempre triunfan!! Incluso con los más escépticos con la miel.. Así que imagínate lo deliciosos que están!!
Ingredientes:
2 láminas de hojaldre rectangular
Leche condensada o leche evaporada si lo quereis más ligero.
Miel
Azúcar Glass (para decorar)
Preparación:
Precalentamos el horno a 180º, calor arriba y abajo.
Ahora cogemos una de las láminas de hojaldre y echamos la leche condensada (o evaporada). Con ayuda de un pincel de cocina, extendemos bien por todos lados. Ahora hacemos lo mismo pero con la miel.
Cogemos la otra lámina de hojaldre y la colocamos encima teniendo cuidado de no aplastar mucho para que la mezcla no se nos eche por fuera.
Cortamos tiras al gusto. Yo suelo cortar primero a la mitad y luego hago tiras de más o menos 1 dedo gordo de ancho.
Retorcemos la tira para darle aspecto de lazo y vamos colocando en la bandeja de horno con papel de hornear.
Ahora vamos hacer un almibar de miel que le dará muy buen sabor.
Echamos a partes iguales en un cazo miel y agua (yo suelo echar dos cucharadas de cada) y ponemos a hervir. Una vez que hierva retiramos del fuego y pintamos los lazos con ese almíbar y los metemos en el horno unos 15 minutos. Cuando veas que se ponen dorados, ya están listos!
El almíbar lo reservamos. Cuando saquemos los lazos del horno porque ya están listos, volvemos a pintarlos con el almíbar, para así darle más sabor.
Dejamos que se seque unos minutos y espolvoreamos por encima azúcar glass, y listos para comer!!
Bon appetit!!







